Materiales que comunican lo que la empresa realmente hace
Trabajamos con empresas que necesitan documentar, presentar y distribuir su actividad de forma clara. Sin formatos genéricos, sin plantillas de uso general.
Dos cosas que no encontrarás en otras partes
Cada encargo parte de cero
Los materiales corporativos que producimos no se adaptan de una base existente. El punto de partida es siempre la información real de la empresa: su actividad, su estructura, sus destinatarios. Una memoria anual para una empresa logística de Alicante no puede parecerse a la de una firma de servicios jurídicos de Madrid.
El formato sigue al contenido, no al revés
Antes de definir cómo va a verse un documento, se establece qué tiene que transmitir y a quién. Esto cambia decisiones concretas: el nivel de detalle técnico, la extensión de cada apartado, el tipo de gráficos. El diseño llega después, cuando ya hay algo que mostrar.
Lo que este servicio no cubre
Antes de avanzar, conviene saber si este servicio encaja con lo que necesitas. Hay situaciones para las que no estamos bien posicionados y es mejor saberlo desde el principio.
- 01 No trabajamos con plazos de 48 horas. Los materiales corporativos que producimos requieren tiempo de revisión, validación interna y ajustes. Si el proyecto tiene una fecha de entrega fija e inamovible en menos de dos semanas, probablemente no sea el momento adecuado.
- 02 No hacemos adaptaciones de materiales ya redactados por otro proveedor. Trabajar sobre textos de terceros sin conocer el proceso original genera inconsistencias difíciles de corregir.
- 03 No ofrecemos paquetes cerrados con número de páginas o secciones predefinidas. Cada proyecto define su propia extensión según lo que haya que comunicar, no según un formato estándar de catálogo.
Cómo funciona en la práctica
El proceso empieza con una sesión de diagnóstico. Se revisa qué información existe, en qué estado está y qué falta. A partir de ahí se establece un orden de trabajo: primero la estructura del documento, luego los textos, después la revisión conjunta con el cliente antes de pasar al diseño.
Trabajamos con un número reducido de proyectos activos en paralelo. Esto no es un argumento de venta, es una condición operativa: cada encargo necesita atención real durante las fases de redacción y revisión, y eso no es compatible con gestionar veinte proyectos a la vez.
- Diagnóstico inicial
- Revisión del material existente, identificación de vacíos informativos y definición del alcance real del encargo antes de comenzar.
- Estructura editorial
- Organización lógica de los apartados según el tipo de documento y el perfil del lector final. Se valida con el cliente antes de redactar.
- Ciclo de revisión
- Dos rondas de revisión incluidas en cada proyecto. Los cambios fuera de ese ciclo se gestionan como ajustes adicionales acordados por separado.
Situaciones que este trabajo aborda
Memorias anuales sin redactar
La empresa tiene los datos del ejercicio pero nadie ha convertido esa información en un documento coherente. El plazo se acerca y los responsables no tienen tiempo para hacerlo internamente.
Presentaciones técnicas para inversores o socios
El equipo conoce el producto o servicio en profundidad, pero los documentos existentes asumen demasiado conocimiento previo en el lector. Hay que reescribir sin perder precisión.
Informes de sostenibilidad o RSC
La empresa tiene iniciativas reales pero no las ha documentado de forma estructurada. Se necesita un informe que refleje lo que se ha hecho sin inflar los resultados.
Documentación interna para procesos clave
Procedimientos, guías de onboarding o manuales de operación que existen en la práctica pero no están escritos. Cuando alguien deja la empresa, el conocimiento se va con esa persona.
Materiales para licitaciones o concursos públicos
La empresa cumple los requisitos técnicos pero los documentos que presenta no transmiten esa competencia con claridad. La redacción puede ser el factor que marca la diferencia.
Catálogos de servicios para distribuidores
El material comercial actual está pensado para el cliente final, no para el canal de distribución. Se necesita una versión distinta con otro nivel de detalle y otro enfoque.
Qué implica trabajar en un proyecto de este tipo
Un encargo de publicación corporativa no se puede completar sin la participación activa del cliente. Esto no es una advertencia, es una descripción de cómo funciona el proceso en la práctica.
Disponibilidad para sesiones de trabajo
Se necesitan al menos dos o tres sesiones de trabajo conjunto para extraer la información que no está en ningún documento escrito. Normalmente esto supone entre tres y cinco horas distribuidas a lo largo del proyecto.
Acceso a datos internos
Cifras, organigramas, informes previos, actas de reuniones. Sin acceso a esa información, el resultado final no puede ser preciso. Los datos que no se comparten no pueden aparecer en el documento.
Interlocutor con capacidad de decisión
Es necesario que haya una persona en la empresa que pueda validar los textos y tomar decisiones sobre el contenido. Los proyectos donde cada revisión requiere aprobación de varias personas sin coordinación interna se alargan de forma significativa.
Lo que se ha hecho más de una vez
La mayoría de los encargos llegan por recomendación directa de empresas que ya han trabajado con nosotros. Ese patrón no garantiza nada sobre proyectos futuros, pero sí dice algo sobre cómo han ido los anteriores.
Llevábamos dos años intentando ordenar nuestra memoria anual internamente. Wajijye estructuró el contenido en tres semanas y el resultado fue el primero que presentamos con confianza al consejo.
Inés Valbuena Directora de comunicación, empresa industrial, Alicante